sábado, 19 de enero de 2013

Cap.6 Cosas que no son





Amy


Llevábamos varias horas en carretera. Me estaba aburriendo demasiado. Necesita caminar y estirar las piernas por un rato.

-Para!- dije de repente, todos se me quedaron mirando sorprendidos.

-¿Qué pasa?- dijo John al mirarme algo confundido, igual que los demás.

-Necesito estirar las piernas, nunca he estado tantas horas por carretera.- al terminar de hablar bufaron todos, como si fuera algo anormal lo que dije.

Bueno vale, si lo era un poco. Pero yo no tenia la culpa de pasar toda mi vida en un lugar donde no habían coches, ni carreteras, ni nada de eso.

-Pues ahora vamos a parar, así comemos algo.- esta vez habló Harry.

Ese chico era muy buena persona y la verdad que me alegraba que nos iba a ayudar a encontrar al lugar  de donde nunca salí.

Me ponía un poco nerviosa al recordar que dentro de nada me vería cara a cara con mi padre, porque des de que llegué al campamento no me buscó ni nada. Por una parte era bueno pero por otra no, a lo mejor se enfadó conmigo por separarme de el. Pero creo que lo entendió.

Lo único que tenia claro es que cuando lo vea, le preguntaré el porqué de no buscarme y ver si me encontraba bien. Si me tuvo durante años en el asqueroso inframundo sin salir a tomar aire. Y a decir verdad, me he acostumbrado a la naturaleza y a todo esto muy rápido. Me siento mas viva, mas yo.



Harry


Entendía perfectamente como se estaba sintiendo Amy. Estar encerrada en un lugar y que todo eso cambie de un día para otro. Se tiene que ir acostumbrando poco a poco.

Pero tenia miedo. No sabría si podría decirle la verdad, mi verdad. La verdad de porque aparecí en el campamento y ahora les iba a ayudar a encontrar el inframundo.



Flashback...



-Harry, tienes que descubrir la verdad. Necesito saberlo en cuanto antes.- me dijo Zeus con la mano en mi hombro y demasiado preocupado.- Confío en ti, espero que no me decepciones. Y se que podrás descubrir lo que te estoy pidiendo.- me gustaba que confiaba en mi, pero lo que me había mandado, era algo difícil de conseguir.

-Aré lo que esté en mi alcance Zeus. Lo prometo.- el sonrió al escucharme decir eso y se fue por la puerta. Ahora tendría que comenzar con lo que me pidió. Esta misma noche iré al campamento.


Fin del flashback.


Por lo menos no le decepcioné, pero tendría que esperar un poco mas para saber la respuesta que le descubrí a su pregunta.

Iré al Olimpo nada mas encontremos el inframundo. Así termino con lo que acababa de empezar, ayudarlos.

Al estar unos minutos mas conduciendo, paré en un bar que encontré por la carretera para comer algo, ya que unos tenían hambre, otro querían caminar...

-Ya llegamos. Podéis bajar.- dije al aparcar el coche.

Todos bajaron del coche y se dirigieron hacia el bar, menos Amy. Al verla que se quedó fuera me acerqué a ella.

-¿No entras?- pregunté.

-No, no tengo hambre todavía. Quiero respirar un poco, en ese coche fue algo imposible.- dijo un poco rara, la veía algo mal. Pero no me quería preocupar mas de lo normal.

-Como quieras, nosotros vamos a entrar a comer, te traeré algo luego, por si te entra el hambre.- dije sonriendo.

-Gracias.



Amy


Me quedé fuera y di un corto paseo por el alrededor. De repente, sentí como si alguien me estuviera vigilando o espiando. Me giré, pero no encontré a nadie cerca de donde me encontraba, así que decidí volver por el bar y ver si ya habían terminado de comer.

Algo sentí en mi pecho, como si saliesen llamas dentro de mi y que iba a estallar como un volcán allí mismo. No se porque sentía eso. Es algo muy raro y la primera vez que me pasaba algo parecido. Noté como mi cara estaba ardiendo a la vez.

Después de unos segundos, al estar caminando, ahora en vez de fuego, sentía que empezaba a hacer mucho viento, pero al ver un árbol por ahí cerca, no se movía ni una hoja. Eso si que era raro. Al seguir caminando, ya casi llegaba, sentía esta vez, sed. Mucha sed, justo al levantar mi mirada encontré una fuente cerca. Me acerqué y apreté para que saliera el agua. Pero no había, no salia nada.

Yo seguía muriéndome de sed, es como si hacia meses que no bebía. En mi mente pensaba, en beber, agua, beber, agua, agua... Y de repente empezó a salir agua de la fuente. Bebí y seguí bebiendo, pero no paraba mi deseo de beber. Seguía teniendo sed incluso mas que antes.

Esto era demasiado raro, nunca me había pasado algo así, sentir fuego, aire y sed en tan solo unos cinco minutos.

Empecé a correr, no podía seguir aquí.



John


Comimos bien, la verdad que nos sentó bien parar por unos minutos. Como dijo Amy, necesitabamos parar y respirar aire, y eso. Me sentía mucho mejor, y los demás por sus caras noté lo mismo. Pero al mirar por la ventana no la vi, a saber donde se había metido.

Pasaron unos minutos y seguía sin aparecer, me estaba preocupando. Entonces al terminar de comer los demás les dije que vayamos saliendo para ver donde se había metido Amy porque estaba fuera, pero de repente se fue y no aparicio.

-Esto es muy raro, ella no es de desaparecer así sin mas.- dije al mirar por el alrededor para ver si la veía en algún sitio lejano o cercano.

-Pues busquemos la, no habrá llegado muy lejos.- dije Luke que estaba a mi derecha.

Empezamos a caminar, unos iban por una parte y los otros por otra. Así al separarnos a ver si teníamos mas suerte de encontrarla.

Justo cuando me giré hacia una esquina vi que era Amy y estaba corriendo. Corrí hacia ella y chillando su nombre, porque estaba con la cabeza agachada, y corría cada vez mas.

-Amy!- me acerqué a ella, me miró y me abrazó con toda su fuerza.- Ei, ¿estás bien? ¿Qué te pasó?- dije preocupado, la veía muy mal. Al verle la cara y mirarla a los ojos, vi que le salían lágrimas de sus ojos.- No llores.- limpié sus lágrimas con mi pulgar, paró de llorar y me miró.



Amy


No sabia porque, pero me empezaron a salir lágrimas de los ojos. No lo podía controlar, era algo todavía mas raro que lo que me había pasado hace un momento.


-John... me pasó algo muy raro. Mejor vámonos, no quiero seguir aquí.- el asintió y nos fuimos para el coche donde nos estaban esperando los demás. Nos montamos al coche y Harry arrancó.

-Ahora explica nos que te pasó.- habló John, que me estaba mirando de reojo por el espejo, noté que los demás también había puesto sus miradas hacia mi. Así que les tenia que contar lo sucedido.

-Fue muy raro todo. Quería dar una vuelta por los alrededores, y al alejarme un poco del bar ese noté que alguien me estaba espiando, pero no había nadie.- se quedaron con la boca abierta y John se giró.

-¿Cómo que te espiaban? Eso es imposible, allí no podía haber nadie, las pocas personas que habían estaban en el bar.- y tenia razón, pero si que sentía que alguien me estaba observando.

-Pues no lo se. Entonces decidí volver, pero empecé a sentir como si dentro de mi ardiera todo, como si una bola de fuego saliera por mi boca.- se quedaron todavía mas sorprendidos, yo seguí explicándoles.- Entonces todo eso paró y empecé a sentir aire que me daba en todo la cara, pero al ver un árbol cerca, sus hojas no se movían, así que era muy raro. Luego todo eso volvió a parar y comencé a sentir mucha sed, como si no hubiera bebido agua en mucho tiempo, vi una fuente y....- Luke me interrumpió.

-Pero si no había ninguna fuente de agua por allí, era una sitio desierto y arboles tampoco, solo por una zona donde se veía un pequeño bosque. Y tu te encontrabas en un sitio al contrario de ese bosque.- me quedé ahora yo confundida, eso no podría ser cierto. Porque yo había visto un árbol y una fuente, con mis propios ojos.

-Pues no lo se, pero estoy completamate segura de que lo vi. Cuando me acerqué a la fuente no había agua, pero de repente empezó a salir y bebí. Pero necesitaba mas y mas agua, entonces me empecé a asustar y comencé a correr.- ellos me seguían mirando.

-Eso es muy raro, no me explico muchas cosas.- siguió diciendo John, los demás ya no abrían la boca.

-Yo tampoco me lo explico, estoy muy confundida. Nunca antes me había pasado algo parecido.- puse mi mirada otra vez hacia la ventana y al mirar un espacio vacío, me salió una cara. Salté del asiento de repente.

-¿Estas bien? ¿Qué pasó que saltaste de repente?- habló por fin Jason. Yo le miré.

-Vi una cara, allí.- dije señalando por donde habíamos pasado.

-Amy, te estas volviendo loca. Estas comenzando a ver cosas que no son. Fuentes, arboles y ahora caras.- dijo Luke, yo le miré.

-No me estoy volviendo loca, o puede ser si, pero de verdad que lo vi. No os mentiría. - me miraron todos ahora preocupados. Pero que de verdad esto era muy raro, no entendía muchas cosas.

-Yo ya se lo que te pasa, Amy.- habló Harry, que tenia las manos en el volante y no había abierto la boca durante en todo lo que les había contado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario